Roser Vila – Alternancia y Formación


Es sabido por todos la gran dificultad que tienen hoy día los jóvenes para incorporarse al mercado laboral y que las oportunidades que se les abren, a menudo no se corresponden con su nivel de calificación ni con sus expectativas. Aunque es evidente que el contexto actual agrava esta problemática, no podemos dejar de reflexionar y analizar sobre si nuestro modelo educativo y formativo se ajusta realmente a las necesidades de las empresas, y sobre si nuestros estudiantes, al finalizar su formación están realmente capacitados para incorporarse al mercado laboral. Como señala el estudio de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (Fundación CYD) “Las Universidades son un elemento clave para mejorar la productividad y competitividad de la economía española”. Siendo así un motor y una oportunidad para mejorar la situación actual.

Los que nos dedicamos al desarrollo de los profesionales hacemos esfuerzos para innovar en metodologías, formatos formativos, etc., para dar nuevas soluciones a nuevas situaciones, dando respuesta a las necesidades de la empresa y de sus profesionales. Des de CESI, apostamos fuertemente por la ALTERNANCIA como metodología en nuestra formación, vinculando Centro formativo (escuela, Universidad, etc.), con la empresa, para garantizar que las formaciones, tanto a nivel de grado universitario como en la Formación Continua, se adapten a la realidad de las empresas.

Modelo de Alternancia

La alternancia en formación permite que los estudios se desarrollen siempre vinculados a la empresa, ya sea a nivel de grados universitarios, como en Formación Continua. En estos modelos un porcentaje importante de las horas lectivas se realiza a través de estancias en empresas.

En los grados de Ingeniería que desarrolla el GRUPO CESI en Francia, por alternancia, los estudiantes des del primer momento trabajan en empresa, desarrollando proyectos vinculados a su nivel de desarrollo. Simultáneamente reciben también formación “clásica” en aula tanto a nivel técnico como competencial. Este formato formativo permite que los estudiantes des del primer curso estén ya dentro del mercado laboral, trabajando en empresa, aprendiendo y desarrollando las competencias que se les exigirán una vez finalicen sus estudios.

Obviamente este trabajo continuo en empresa durante todo el grado universitario, garantiza que una vez los estudiantes están titulados, tengan la capacidad para incorporarse al mercado laboral con un buen nivel de desempeño y pudiendo asumir las responsabilidades para las que sus estudios les acreditan, y con retribuciones y proyectos profesionales acorde también con los mismos.

Un dato relevante a aportar a favor de la formación en alternancia son las cifras que tenemos en el GRUPO CESI, en Francia, donde sin estar tampoco exentos de un contexto económico complejo, en menos de 6 meses, el 90% de los titulados están trabajando, con contratos acorde a su titulación y con sueldos medios de 30.000 €.

Este Modelo de Aprendizaje se traslada también a la Formación Profesional y a la Formación Continua, garantizando que cualquier formación que se realiza con esta metodología, contiene en su programa un bloque de formación en aula y una estancia en empresa, donde se desarrollan proyectos que permiten el desarrollo de las competencias exigidas por el programa y garantizan una buena y real transferencia al puesto de trabajo. Asimismo la formación en alternancia permite desarrollar tanto las competencias técnicas, como las transversales, como liderazgo, proactividad, toma de decisiones, etc., que tan deseadas son para las empresas.

Oportunidades en España.

Actualmente en nuestro país, son muchos sectores sociales, organizaciones, empresas y profesionales que se quejan de lo alejada que está la universidad y la formación Continua de la realidad de las empresas. Las personas que se incorporan por primera vez al mercado laboral, después de sus estudios, tienen grandísimas dificultades para encontrar su primer empleo. La empresa no busca solo un título académico, busca experiencia, busca saber estar en una organización, tomar decisiones, autonomía, proactividad, competencias y habilidades que solo se pueden obtener trabajando, lo que crea un bucle, de difícil solución con el Modelo Español actual. La formación en alternancia abre un nuevo camino a esta problemática y nuevas oportunidades a la juventud, que no podemos olvidar que es el sector más castigado por la crisis, con los niveles más altos de desocupación.

Para poder desarrollar Modelos de Formación en alternancia y mejorar así la inserción laboral de los profesionales, es imprescindible que exista una corresponsabilidad y cooperación entre los tres agentes implicados: centros formativos (Universidades, escuelas, etc.), Administraciones y Empresa. El Modelo planteado, conlleva también un cambio social donde la empresa pasa a ser un actor activo en la formación de los profesionales. La empresa asume un papel mucho más protagonista, invirtiendo en el desarrollo y contribuyendo fuertemente a que los profesionales tengan un perfil técnico y competencial que realmente se ajuste a lo que la empresa necesita. Unos profesionales formados acorde a las necesidades de las empresas y el mercado laboral, repercute positivamente tanto a una mejor inserción, como a la mejora de la eficiente productiva y organizativa de las empresas.

Como concluye también el estudio de la CYD y al que modestamente nos sumamos, la formación de los profesionales es un elemento clave para salir de la crisis y un elemento fundamental para mejorar la productividad y competitividad de la economía española. Por este motivo y convencidos de que la formación sigue siendo una oportunidad, no podemos más que seguir trabajando y dedicando todos los esfuerzos para buscar alternativas a los modelos actuales y a innovar en formatos y metodologías, que permitan dar respuesta a las necesidades de nuestra sociedad.

Roser Vila Perelló – Gerente delegación Barcelona